Las “Leyes” de la Ecología


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Las  Leyes  de  La  Ecología.

 

Por:  Manuel  Algara  Sánchez de las Matas

 

Las primeras leyes de la ecología popular las propusieron Garret Harding y Barry Commoner.

 

Leyes de Ecología de Garret Hardin (1993)

 

 

          Primera Ley de La Ecología:

Una persona no puede hacer sólo una cosa

 

Esto implica que siempre hay relaciones e interacciones entre las partes de un ecosistema y los procesos que allí ocurren. Por lo tanto, una persona hace algo que provoca otras consecuencias en algún otro lugar. Es decir, las acciones que una persona hace con un propósito bien definido, tienen otros efectos, algunos de ellos inadvertidos, ya sea cerca y pronto, o más lejos y / o a un plazo mayor.

 

Barry Componer propuso:

Todo está conectado a todo lo demás

Esto implica que cualquier cosa o persona está conectada, por los fenómenos de la vida y los ciclos bio-geo-químicos con otras cosas y personas; lo que unos hacen en un lugar tiene repercusiones en otras personas y/o lugares.

 

 

 

          Segunda Ley de La Ecología de Garret Harding:

No existe un lugar lejos a donde tirar nuestros desperdicios.

La versión de Barry Commoner es:

Todo va a algún lugar.

 

Esto es un recordatorio a nuestra sociedad de consumo de que vivimos en un planeta finito, y que los ecosistemas tienen una capacidad bastante limitada para absorber nuestros desperdicios y autodepurarse. Por más “lejos” que tratemos de enviar nuestros desperdicios, ellos siempre, de alguna manera, regresan a nosotros. Esto es consecuencia de la gran fuerza de los ciclos bio-geo-químicos y de que, para la naturaleza, no hay fronteras como las político-administrativas de las organizaciones humanas.

Esta segunda ley de la ecología popular es la que ha sido mejor documentada y es aceptada por los científicos. Está relacionada con la ley de la conservación de Lavoisier y con las demás leyes de la física y la química. Esta segunda ley es la que nos explica cómo es que un plaguicida usado en una plantación de algodón en la cuenca del Mississippi termina en un plato de camarones al ajillo en Veracruz. Las sustancias químicas no desaparecen por arte de magia una vez que ya no las necesitamos. Es esta misma ley la que explica cómo la radioactividad liberada por los cientos de pruebas atómicas de las grandes potencias y de los pocos pero terribles accidentes nucleares nos está afectando hoy y nos seguirá afectando por miles de años. Los elementos radioactivos no desaparecen de la faz de la Tierra una vez terminadas las pruebas nucleares.

 

 

La siguiente “ley” de Harding es la

Ley del Impacto Ambiental.

          Tercera Ley de La Ecología:

 

El  IMPACTO Ambiental  provocado por un grupo humano, una sociedad, o una nación en los ecosistemas se mide por la relación

 

  I = P X A X T

 

Donde I es el Impacto ambiental, P es el tamaño de la Población, A es la Afluencia económica o poder adquisitivo promedio de la población y T es la Tecnología usada para satisfacer el consumo.

 

Implica que la población tiene un impacto ambiental que crece conforme aumenta el número de personas, mejora su nivel adquisitivo o las técnicas para satisfacer el consumo, o cualquier combinación de las tres. La única manera de mantener o reducir el impacto ambiental es reducir el consumo per cápita, reducir la población, o disminuir la disponibilidad de los bienes de consumo, o una combinación de las tres que resulte en un producto menor. Desde un punto de vista tecnológico, la única forma de disminuir el impacto ambiental sería reduciendo el flujo total de bienes de consumo y la salida de desperdicios mediante programas integrales de reuso o reciclaje.  

Esta “relación matemática”, aunque no ha sido probada y los coeficientes no han sido definidos de manera satisfactoria para todos, es aceptada desde un punto de vista general, es decir, como una afirmación que es verdadera en lo general aunque su forma exacta no lo es.

          Se puede inferir de la forma de la relación lo siguiente:

La capacidad de carga de un ecosistema, relativa a una población, o de la biosfera para toda la especie humana, depende de la disponibilidad de recursos, la velocidad de consumo y la velocidad de crecimiento de la población. La capacidad de depuración de un  ecosistema, por lo general, no puede ser mejorada por la sociedad sin grandes inversiones o cambios tecnológicos (por ejemplo, sustituir un empaque resistente por uno lábil y biodegradable, lo cual no es algo que los fabricantes deseen para empacar sus productos). Mientras la población crece por debajo del límite, o sea, por debajo de la capacidad de carga, ni los recursos ni la capacidad de autodepuración de los ecosistemas son limitantes. Conforme la población se acerca a los límites del ecosistema, algún componente o proceso se convierte en limitante y la calidad de vida ya no puede mejorar. Dicho de otra manera, la población puede crecer dentro de ciertos límites pero si los excede el costo implícito es la disminución en la calidad de vida de muchas personas. Hoy por hoy, muchas personas viven en condiciones muy poco agradables, lo que resulta de cómo se han administrado los recursos locales (tanto por los pobladores como por los comerciantes y las grandes transnacionales) y por cómo han crecido la población local y sus demandas sobre los servicios que los ecosistemas les proveen; sin que hayan hecho lo necesario para proteger la capacidad de los ecosistemas para proveerles de dichos servicios. Una de las consecuencias de esta ley es la extinción de especies que compartían el hábitat con nosotros y que fueron desplazadas por el crecimiento de la población humana y la invasión de los terrenos que ocupaban. 

 

La cuarta ley de la Ecología, o “Tercera Ley de Commoner” es que

“La naturaleza lo sabe y lo hace mejor”

 

Si queremos hacer algún cambio en el funcionamiento de un ecosistema será mejor que lo hagamos de acuerdo con las formas de funcionamiento de la naturaleza. Por ejemplo, para repoblar un terreno que ha sufrido una catástrofe, como puede ser un incendio, es mejor usar las especies autóctonas que importar especies exóticas.  

 

La quinta ley de Commoner es

“No existe ningún proceso gratuito”

 

Se desprende de las leyes de la termodinámica y de las primeras tres leyes mencionadas arriba. Cualquier proceso, sea natural, sea de intervención social, tiene un costo ambiental, lo veamos o no. 

 

Ver, además, las leyes esenciales de la Ecología según David Suzuki:

http://www.buddycom.com/ecol/Brainfood/EcoLaws.html, que incluye las Leyes de Harding y otras.

 

Existe un artículo científico serio que aborda este asunto:

Colyvan M. y Ginzburg L.R. 2003 “Laws of Nature and Laws of Ecology” Oikos, Vol 101, n 3, June; pages 649-653.

 

Contaminación Ambiental

Cuernavaca sufre un problema de manejo de residuos sólidos desde hace muchos años.

Actualmente, el municipio ha encontrado una “solución” temporal al problema: el relleno sanitario de Loma de Mejía. Desgraciadamente, esta es una mala opción, pues no soluciona el problema de manejo de los residuos municipales y en cambio sí crea las condiciones para una catástrofe sanitaria en pocos años. El municipio vecino de Temixco tiene una problemática semejante en el manejo de sus residuos sólidos, de falta de planes e integración a la Eco-economía.

¿Cómo es que un relleno sanitario puede crear una catástrofe sanitaria? Los rellenos sanitarios, la última opción de manejo de residuos sólidos, son fuente segura de contaminación del suelo pues tarde o temprano sufren filtraciones. En el caso de Loma de Mejía, la ubicación es el problema. El predio está ubicado en el nor-poniente de la ciudad de Cuernavaca, en la zona del antiguo ejido de San Antón (o San Antonio), y varios escurrimientos naturales pasan por ahí, siendo estos fuente de abastecimiento de mantos freáticos cuenca abajo, donde están los pozos de agua dulce de los municipios colindantes. Las filtraciones de lixiviados llegarán al agua, el solvente universal, que saldrá por los pozos unos días o meses después para satisfacer las necesidades de los pobladores quienes, sin saberlo, beberán y usarán agua contaminada.

¿Qué podemos hacer? Cuernavaca, igual que todo el estado de Morelos, requiere un programa integral de manejo de residuos sólidos. El reciclaje de materiales, la valorización de los residuos, el aprovechamiento industrial de los más de ellos como materias primas, la separación de residuos desde el hogar, la incineración de materiales ricos en fibras naturales, son algunas de las tácticas que podrán ayudar a resolver el problema, componentes fundamentales de un plan integral de manejo de residuos sólidos, con estrategias de integración a la Eco-economía y la protección de la salud pública.

A nivel personal, doméstico, cada quien puede ayudar separando los residuos de manera que los que sean tóxicos, o potencialmente tóxicos, nunca lleguen al carro de basura. Por ejemplo, las baterías y las pilas de los celulares, las cámaras, las linternas y demás aparatos portátiles contienen metales tóxicos. Estas deben ser separadas para que no se mezclen con la basura orgánica que puede usarse para composta.

Son muchas las cosas que podemos hacer a nivel personal, pero la organización en grupos y empresas permitirá mejores soluciones. En Conprova estamos convencidos de que las empresas y los ciudadanos podemos organizarnos para resolver este y otros problemas ambientales.

Calentamiento Global

          Está de moda hablar de “Calentamiento Global”.

Incluso el famoso candidato a la presidencia de los EEUU, Al Gore, ha recibido el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para alertar al mundo, en especial a los políticos, de la existencia del fenómeno y los problemas que implica.

El fenómeno ambiental existe; las consecuencias a nivel mundial son insospechadas. En CONPROVA pensamos que la afectación más grave será a nivel oceánico, pues la capacidad de absorción de CO2 de los océanos, que ha servido de buffer (tampón, amortiguador) durante siglos, está cambiando y terminará por saturarse, lo que cambiará sus cualidades amortiguadoras. Esto provocará una acidificación del agua del mar y cambios irreversibles en sus propiedades fisico-químicas, en los ciclos bio-geo-químicos a nivel planetario y extinción de especies marinas que requieren un pH cercano al neutral.

¿Qué podemos hacer?

Disminuir nuestro consumo de combustibles fósiles es una de las formas más seguras de ayudar a paliar el incremento de CO2 atmosférico. Plantar árboles y cuidarlos, cuidar los bosques, es otra. Disminuir nuestro consumo de papel, indirectamente protege nuestros bosques.

Cada quien puede contribuir a la mejoría o deterioro del medio ambiente.

Póngase en contacto con nosotros y juntos haremos de su industria o compañía una empresa verde líder en protección ambiental sin dañar su rentabilidad.