La belleza de la BIODIVERSIDAD

Les comparto esta liga a un corto de un documental maravilloso:

https://youtube.com/watch?v=lQALSsSSyO4

¿Pueden los lobos modificar el curso de un río?

Hay que ver el documental para entender cómo lo hacen, indirectamente, claro, pero no sólo mejoran el río, disminuyen la erosión…

¡Maravilloso! ¿Verdad?

Esta es una de las razones por las que me encanta la ecología: nos enseña que la biodiversidad es buena para todos.

Compartir el planeta con muchas especies es la mejor fórmula para que todos vivamos mejor, dejar atrás la economía del más fuerte y el consumismo, adoptar las nuevas tecnologías y preferir los alimentos orgánicos, todo esto está pasando, como parte de un movimiento global a favor de la vida y en contra de la violencia y de la guerra… Ojalá estemos a tiempo y los idiotas que prefieren la guerra y el dinero no nos ganen la partida.

Una de nuestras mejores opciones es la Permacultura.

Me despido con un abrazo y te pido que, si te ha gustado este artículo, o cualquier otro en este blog, lo recomiendes a tus amigos.

Reciclando y Recuperando Materiales

RECICLANDO

 

Cómo recuperar materiales, cómo hacer composta

Por: Manuel Algara Sánchez de las Matas

 

Me han pedido que de ejemplos de recuperación y reciclado de materiales y de cómo hacer composta.

¡Qué mejor que predicar con el ejemplo! 

Así que decidí ilustrar lo que hago en casa.  Resulta que no soy un experto, pero sí tengo algo de experiencia y se mucho de la teoría. Además, pienso que esto de la recuperación y reciclado de materiales es más una cuestión de desarrollar mercados y darle prioridad a las personas y al medio ambiente por sobre el capital financiero que otra cosa; difícil no es.  Si has decidido cooperar a la salud de nuestro planeta, aquí tienes una buena guía para iniciar. 

 

Primero lo primero

1- Encontrando nuestro centro de acopio

Pasear por el vecindario, o por las colonias alrededor de la nuestra, nos permitirá localizar uno o varios centros de acopio. Los precios que pagan estos pequeños negocios por los materiales recuperados no es muy alto y suele estar muy competido, por lo que no creo que valga mucho la pena buscar en todos los centros de acopio para encontrar cuál es el que da los mejores precios en la ciudad. Es al menos igual de importante saber si nos pesan bien los materiales. A menos que tengamos interés en hacer un negocio de la recuperación de materiales. En ese caso, vale la pena buscar en varias colonias y comparar tanto el pesado como los precios, comparar en serio y objetivamente, apuntando.

 

2- Decidiendo qué vamos a recuperar y qué vamos a dejar al carro de limpia

Una vez que hemos visto los precios y qué es lo que nos compran en nuestro centro de acopio cercano, debemos decidir si vamos a separar todo o sólo lo que podemos vender. Aquí debemos tomar una decisión importante en dos niveles, ambiental y económico. O tres, si pensamos que tiene un componente ético. Dependiendo de la decisión haremos más o menos esfuerzo y lograremos un mayor o menor impacto ecológico. Tú decides. Hay gente que se lo toma muy seriamente y decide separar y limpiar todo, vender cerca lo que se puede y acumular lo demás para venderlo cuando sea demasiado para tener en casa. Separo lo que voy a vender y lo que voy a hacer composta y lo demás lo pongo todo junto en bolsas de plástico para que se las lleve el carro de limpia municipal, o camión de basura, al relleno sanitario.

Podría separar en varias bolsas lo que dejo al servicio municipal, pero no tiene mucho caso ya que, al menos donde yo vivo, el servicio de limpia mezcla todo y lo lleva a una estación de transferencia.

Sobre la limpieza. Debes enterarte si te reciben los materiales “un poco limpios” o si sólo los reciben “bien limpios”. Tu centro de acopio puede ser un negocio serio o ser un negocito incipiente que no requiere que les lleves las cosas muy limpias. Esto y tu idea de lo que es correcto y lo que es limpio definirá el esfuerzo que hagas en la etapa de separación y limpieza de los materiales que vas a vender. La limpieza tendrá también un efecto en el olor de tus materiales recuperados, cuanto más limpios y secos los guardes, menos problema de olores tendrás. En mi caso, limpio más o menos bien, pero no uso detergente ni jabón, sólo froto con los dedos bajo el chorro de agua y luego sacudo. En el caso de algunas botellas, les echo un poco de agua, las cierro y las agito bien, luego las abro y dejo ir al drenaje el contenido hasta que gotean lentamente. Las vuelvo a cerrar y luego, si son de PET las aplasto, si son de vidrio, las llevo así a su lugar. He encontrado que esto es suficiente para la mayoría de los recipientes.

 

3- Llevando los materiales al centro de acopio

Lleva tus materiales al centro de acopio al menos una vez al mes. Esto te ayudará de varias formas. Primero, ir con frecuencia al centro de acopio local nos permite familiarizarnos con las personas y con los materiales que recuperamos, además de que nos ayuda a hacer consciencia de la cantidad de materiales que consumimos y compramos. Segundo, nos ayuda a sensibilizarnos al mercado. Tercero, nos ayuda a evitar malos olores y proliferación de hongos en el lugar donde tenemos nuestros materiales separados. Cuarto, el viaje al centro de acopio se paga con los materiales que vendemos. Si vamos demasiado seguido, digamos, una vez por semana, lo más probable es que nos den tan poco dinero que nos desanime. Pensarás que trabajas de oquis. Recuerda que no lo estamos haciendo por dinero. Si quisiéramos hacer un negocio de esto tendríamos que hacer nuestro propio centro de acopio y recibir y pesar los materiales de otros y pagárselos a un precio competitivo, almacenarlos hasta tener una cantidad que nos reditúe venderlos y luego llevarlos a un concentrador regional, un sitio de transferencia, o como le llamen al lugar que recibe los materiales recuperados por Tonelada.

 

 

Ejemplos de mi recuperación de materiales  

Aquí pongo unos ejemplos de lo que hago.  La primera foto es de un conjunto de latas, “bote chilero”, le llaman en el centro de acopio. Se trata de las latas de acero o de fierro, el material más común en el caso de las conservas.  Estas son de lo que consumimos en una semana; la lata de la derecha en realidad tiene otras dos adentro. De esta forma ahorro espacio.

 

LATAS
Latas o “bote chilero” de una semana

La segunda foto es el pesado de esas latas puestas todas en una bolsita de plástico. Como podemos ver, en total no llegan ni a medio kilogramo.

Pesando "bote chilero"
Pesando el “bote chilero” en una bolsa de plástico con una balanza de cocina.

Los materiales de desperdicio orgánico, lo que normalmente son sobras de comida y semejantes, lo pongo en un bote de plástico con buena tapa.  En este caso, se trata de un bote de helado de hace unos meses.  Mientras la tapa cierre herméticamente seguiré usando este bote.  En este caso, el bote está casi vacío porque es sólo lo del día de hoy. Aunque no se aprecia bien en la foto, sólo tiene un pedazo de cáscara de aguacate, dos bolsitas de te, unas servilletas de papel, unos pedazos de verdura y unas cáscaras de huevo.

Los envases de PET son ya muy comunes.  Aunque uno quisiera, es casi imposible vivir en una ciudad sin consumirlos.  A mi me gustan los jugos de fruta envasados sin colorantes ni conservadores.  De preferencia nada de químicos en mi dieta.  Esta foto que sigue es de los envases de PET de una semana.  Puse unos sin comprimir para la foto, pero luego los comprimí para pesarlos y luego llevarlos a donde están los demás. (En la foto están también tres envases de HDPE, que no es PET y que pongo en una bolsa con los “otras plásticos”)

 

Envases de PET de una semana en el piso de la cocina

Aquí están los ocho envases en una bolsa de plástico siendo pesados en la balanza de cocina.

Pesando PET aplastado

Igual que en el caso anterior, no suma ni medio kilogramo.

El siguiente paso es almacenar los materiales separados y limpios en un lugar donde no estorben ni afeen la vista.  En mi caso, en el pasillo que va al cuarto de lavado. Aquí pongo unas fotos de lo que se ha acumulado en varias semanas.

Bote chilero y “fierros” para vender

 

El PET lo pongo en una gran bolsa de plástico transparente.

 

Los demás plásticos los pongo aparte.

Finalmente, el papel y el cartón los pongo cerca de la puerta del jardín para tenerlos vigilados, pues es sabido que a las ratas y ratones les gusta usarlos para madriguera. Siendo un lugar de alta circulación creo que no lo usarán. Si acaso robarán un poco de material para hacer su madriguera en otra parte. Si llegara a notar huellas de ese tipo de actividad llevaría inmediatamente todo el papel y el cartón a vender. Mientras, lo acumulo para que pese varios kilos, pues es de las cosas que pagan peor.

Finalmente, los desperdicios orgánicos hay que colectarlos de manera segura, con una buena tapa, como ya mencioné. Para su “disposición final” lo mejor es hacer una composta. La manera más fácil es echarlos sobre tierra, u hojarasca, y cubrirlos de lo mismo. Yo los echo en un rincón en el fondo del jardín.

Aquí los desperdicios de cocina ya cubiertos. Enfrente de la casa hay un “Tulipán africano”, un árbol muy vigoroso que aborta multitud de flores y que se desprende de muchas hojas y vainas también con mucha facilidad. Su basura, junto con los cortes de pasto y hierbas del jardín, hace una buena cubierta que evita malos olores.

Al final de la época de lluvias tengo ya una composta útil para el jardín e inicio la nueva composta de época de secas. Esta requiere un poco más de trabajo pues hay que humedecerla al menos una vez por semana para que el proceso no sea demasiado largo y no provocar malos olores.

Esta es una manera de hacer las cosas.  A mi me acomoda.  Cada quien tiene que encontrar su forma de hacer la separación y recuperación de materiales y así podremos evitar que los rellenos sanitarios se saturen pronto.  Además, evitando la llegada de materiales orgánicos, como los desperdicios de comida, evitamos el mal olor característico de los tiraderos de basura.

Si tienes comentarios, te agradeceré que seas lo más concreto posible. Si tienes preguntas, estaré encantado de contestarlas y poder ayudar.  (Para ver a dónde escribir, pícale arriba en donde dice “CONPROVA es…”) Que pases un buen día.

 

 

 

Opciones actuales a la política de “Basura – Cero”

La resistencia de la población y los grupos ecologistas a los rellenos sanitarios es muy notable en Morelos. Supongo, por las noticias que leo de otros lugares, que los rellenos sanitarios tienen muy mal nombre en todo el país.  Existen pocas opciones para tratar con los residuos sólidos urbanos (RSU).  Aquí pongo varias opciones las que detallaré después.

Opción 1
Yo pongo mis residuos en una bolsa y lo demás se lo dejo al sistema de limpia de la ciudad (Podríamos llamarla: Estrategia “no pasa nada”, o “me vale”) Esta estrategia se basa en una percepción individualista del asunto de los RSU. Cada quien hace su parte si cumple con las reglas establecidas en la ley. En muchos municipios, de hecho, en muchos estados de la república mexicana, no se establecen las conductas de separación de RSU de los ciudadanos como obligatorias. En otros, se pide a los ciudadanos que separen sus RSU en dos categorías: orgánicos y no-orgánicos. Así que en algunos casos, con llevar dos bolsas con residuos correctamente separados al lugar de colecta es suficiente. ¿A dónde van los RSU? Eso ya es responsabilidad de otra persona.

Opción 2
Rellenos Sanitarios y una política a largo plazo en materia de residuos sólidos urbanos como la existente (Podríamos llamarla: Cuando el futuro nos alcance, esperamos estar ya todos muertos o ciegos y sin olfato.  Otra forma de llamarla sería “Ya tenemos las leyes que necesitamos en materia ambiental, sólo requerimos cumplirlas cabalmente”.  Es  semejante a la anterior, pero acepta la existencia de los rellenos sanitarios y los acepta como una solución al problema de los RSU). En esta opción, se establece claramente que los RSU deben ir, por ley, a un relleno sanitario que cumple con la NOM-083 (la norma oficial mexicana vigente en materia de RSU y rellenos sanitarios). Pero no es una solución definitiva.

Opción 3
Estrategia de Basura – Cero en la que los rellenos sanitarios juegan un papel importante en una primera etapa y que implica un plan de implementación de dicha estrategia a nivel estatal para una fecha próxima futura, por ejemplo, 2021, el bicentenario de la consumación de la independencia. (Podríamos llamarla estrategia de optimización por aproximaciones sucesivas. Esta opción es la que más me gusta).  Esta estrategia implica que actualmente estamos viviendo una etapa de transición, es decir, lo que hacemos ahora separando los residuos y llevándolos a un relleno sanitario para su disposición final, es algo que no consideramos óptimo, pero es necesario para lograr la solución definitiva que es no generar basura en absoluto.

Opción 4
Cero-Basura hoy. Esta estrategia no acepta compromisos ni componendas, se trata de implementar la mejor solución posible ahora a como de lugar. (Podríamos llamarla la estrategia de los ricos riquísimos en la que los políticos a cargo de las decisiones en la materia están dispuestos a endeudarse  -endeudar al gobierno, es decir, endeudarnos a todos los ciudadanos que pagamos impuestos- para resolver inmediatamente un problema que los mismos u otros políticos han estado posponiendo y que creen que la tecnología de punta de la actualidad se puede comprar y aplicar inmediatamente sin necesidad de entrenar personal propio y nos resolverá el problema para siempre).   Desgraciadamente, para que una estrategia como esta se pueda implementar se necesita cumplir con otras muchas conductas, actitudes, inversiones y desarrollos tecnológicos que aun no tenemos. (Por eso es mejor la 3)

Opción 5

“No al relleno sanitario” (Estrategia tipo candidata a diputado por el Partido Verde, Juanita Guerra) Esta es la postura de los que se oponen al relleno sanitario sin ofrecer una opción. Dicen “Yo no tiro basura, yo separo mis residuos sólidos”. ¿Y a dónde van esos residuos sólidos separados cuando ya no los quieren en casa? Es necesario tener un lugar de disposición final para los RSU una vez que salen del mercado, es decir, una vez que ya no hay compradores que estén interesados en adquirirlos porque aprovecharlos sale más caro que comprar las materias primas nuevas. (Esta no es una opción real; el relleno sanitario es un mal necesario)

Opción 6

Quemar la basura. Esta es una opción interesante si se adopta como parte de una estrategia más amplia y si al “quemar” la basura se hace bien. El problema con la costumbre de quemar la basura es que se hace en condiciones muy lejos de las óptimas.  La costumbre en Cuernavaca, por ejemplo, es echar todo tipo de desperdicios en un montón, sobre el suelo. Esos desperdicios incluyen cortes de jardín, que es donde suelen quemar la basura, varas, restos de comida y todo tipo de desperdicios del hogar incluyendo, a veces, pañales desechables. Desgraciadamente esta es una de las formas más contaminantes de disponer de los residuos. Sí hay estrategias de disposición final de la basura que incluyen la incineración entre las opciones de solución tecnológica. En un futuro escribiré más a respecto.

Energía Nuclear

 

El desastre nuclear de Chernobyl, Ukrania, en 1986, fue la primera llamada de atención a los ciudadanos y gobiernos, especialmente en Europa, sobre el peligro que representan los reactores nucleares a largo plazo. Todavía no han ocurrido desgracias, que se sepa, debido a los lugares donde se almacenan los desechos radioactivos de los reactores.

Sin embargo, ya que aquel desastre se debió principalmente a errores humanos, los políticos y las grandes corporaciones a favor de la energía nuclear no vieron la necesidad de cambiar sus programas o políticas significativamente, quizás sólo hacer revisiones sobre seguridad y mejorar los programas ya existentes.

Después del terremoto y posterior tsunami que dañaron los reactores nucleares japoneses en Fukushiima, Japón, en marzo de este año (2011), diferentes países han reconsiderados sus posturas respecto de la energía nuclear.

Suiza abandona su programa de energía nuclear.

Alemania revierte su política y decide acelerar la salida de sus plantas nucleares.

Por otro lado, Francia sigue en las mismas. Esto no es de extrañar, realmente. En Francia, la energía nuclear es algo grande: más de 3/4 de la electricidad que se genera en Francia proviene de reactores nucleares.

En Japón recién acaban de aceptar que algunas de las pescas recientes han mostrado niveles altos de radiación, aunque aun no han sobrepasado los límites que permite su legislación. Pero la venta de detectores de radiación nuclear se ha disparado y parece que cada vez más ciudadanas revisan la compra con sus detectores. Incluso jóvenes, hombres y mujeres, están haciendo rondas de inspección con sus detectores.

Ahora se verá de qué están hechos los franceses y si las consideraciones medio-ambientales y de salud pueden pesar más que las económicas y si tienen cabida o no en la toma de decisiones a largo plazo. No cabe duda de que los franceses no pueden abandonar su programa nuclear de un día para otro, pero que deberían cambiar su política e invertir masivamente en energías renovables tampoco me cabe duda.

Las lecciones de Chernobyl y Fukushiima son amargas.

Los japoneses ya están haciendo esfuerzos para disminuir su consumo de electricidad y evitar el despilfarro.

En Francia seguro que se han puesto a pensar.

¿Cambiarán su programa energético pronto?

¡Hagan sus apuestas!

México y el Índice de Desempeño Ambiental

Ha salido publicado el Índice de Desempeño Ambiental (EPI, de sus siglas en inglés) de la universidad norteamericana de Yale en su tercera edición:
Vale la pena destacar que México está a media tabla entre los países americanos con una evaluación de 67 sobre cien. Los países europeos han quedado a la cabeza, con Islandia y Suiza en primero y segundo lugar de la tabla a nivel mundial, calificados con 93 y 89 puntos, respectivamente. Les sigue Costa Rica, país centro-americano con una tradición de años en protección ambiental, de palabra y de hecho, donde el respeto a los parques nacionales es muy alto y el turismo ecológico ya tiene historia. Su calificación es de 86 puntos, por encima de Suecia, Noruega, Isla Mauricio, Francia y Austria, desde 86 hasta 78 puntos. Para terminar la lista de los primeros diez están otros dos países americanos, Cuba, con 78 puntos, empatado con Francia, y Colombia, con 76 puntos. Nuestro vecino Belice también nos supera, con 70 puntos, aunque no está entre los primeros diez.
México quedó calificado por arriba de sus socios en el TLCAN, Canadá, con 66 puntos y Estados Unidos de Norteamérica, con 63.
Este índice de desempeño ambiental es interesante porque mide la salud ambiental desde varios ángulos: la salud pública, la vitalidad de los ecosistemas (que incluye biodiversidad y regulación de uso de plaguicidas, entre otros parámetros) y la situación del agua.
En los Países de la OCDE, México está por detrás Portugal, con 73 puntos, y de España, con 70.  Incluso Japón y la República Checa nos aventajan, con 72 y 71 puntos, respectivamente.
En vitalidad de sus ecosistemas, México sacó una nota de 58 puntos, muy por debajo de lo que uno esperaría de un país mega-diverso que tiene toda una secretaría de estado dedicada a la protección del medio ambiente.

Humedales (Wetlands / Zones Humides)

Por: Manuel Algara

Hoy, 4 de febrero, se celebra el “Día Mundial de los Humedales”, según la ONU.
Cuando me enteré que el estado de Morelos no tenía registrado ningún humedal, según un noticiero televisivo, decidí investigar.
Aquí está el enlace a la lista oficial de Humedales de Ramsar (actualizada, enero de 2008):

http://www.ramsar.org/index_list.htm

en la que busqué y, efectivamente, no están en la lista los humedales de Morelos.

Esto es digno de atención pues ni siquiera están los tres humedales más importantes y conocidos por su valor turístico: El Parque Nacional Lagunas de Zempoala, ni la Laguna de Tequesquitengo, ni la Laguna del Rodeo.
Ojalá esto sea corregido pronto con el significado que conlleva, el reconocimiento de estas zonas como sitios de importancia ecológica.
En todo el mundo son reconocidos los Humedales de Ramsar por su importancia ecológica. Esto queda de manifiesto al consultar la lista, la cual incluía 1831 sitios en enero de 2008.
Los humedales de importancia ecológica fueron estudiados y reconocidos como tales en una reunión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la localidad de Ramsar, Irán, en el año de 1971.
Es por ello que la lista es conocida como “la lista de Ramsar” o “la lista de Humedales de Ramsar”. Originalmente la lista era muy corta, pero casi cada año se añadía algún sitio de importancia, según los gobiernos de los distintos países y las organizaciones proambientales hacían sus recomendaciones.

México incluyó dos humedales, a los que daba importancia ecológica, por primera vez en el año de 1995:
Área de Protección de Flora y Fauna Cuatrociénegas, en Coahuila
y Marismas Nacionales, en Sinaloa.
Todos los demás humedales mexicanos en la lista (110 sitios, más los 2 mencionados= 112 sitios en total) fueron incluidos a partir del año 2000 o más recientemente aun. La excepción fue los Humedales del Delta del Río Colorado, en Baja California y Sonora, que fueron insertados a la lista en 1996.

Esta lista y la dinámica de inclusión de los sitios, a mi manera de ver reflejan varias cosas:
Una, los países han sido lentos en darles caracter de sitio de importancia ecológica a sus humedales, en general. Dos, los países más avanzados en cuestiones ambientales fueron los primeros en incluir algunos sitios, y su lista ha crecido conforme ha pasado el tiempo. Tres, México ha sido uno de los países más atrasados en la confección de su lista de humedales de importancia ecológica y a partir del año 2000, en que incluyó la Reserva estatal de Dzilam, en Yucatán, ha venido incluyendo sitios casi cada año. Este progreso, aunque lento, es importante para las organizaciones ambientales y los grupos interesados en el futuro de la humanidad, pues los humedales representan no sólo sitios de importancia ecológica, sino lugares de interés científico por su biodiversidad y fragilidad. Además, los humedales, sean charcos estacionales, lagunas o lagos, suelen ser sitios de importancia para las aves migratorias, eslavón importante de las redes tróficas.