Opciones actuales a la política de “Basura – Cero”

La resistencia de la población y los grupos ecologistas a los rellenos sanitarios es muy notable en Morelos. Supongo, por las noticias que leo de otros lugares, que los rellenos sanitarios tienen muy mal nombre en todo el país.  Existen pocas opciones para tratar con los residuos sólidos urbanos (RSU).  Aquí pongo varias opciones las que detallaré después.

Opción 1
Yo pongo mis residuos en una bolsa y lo demás se lo dejo al sistema de limpia de la ciudad (Podríamos llamarla: Estrategia “no pasa nada”, o “me vale”) Esta estrategia se basa en una percepción individualista del asunto de los RSU. Cada quien hace su parte si cumple con las reglas establecidas en la ley. En muchos municipios, de hecho, en muchos estados de la república mexicana, no se establecen las conductas de separación de RSU de los ciudadanos como obligatorias. En otros, se pide a los ciudadanos que separen sus RSU en dos categorías: orgánicos y no-orgánicos. Así que en algunos casos, con llevar dos bolsas con residuos correctamente separados al lugar de colecta es suficiente. ¿A dónde van los RSU? Eso ya es responsabilidad de otra persona.

Opción 2
Rellenos Sanitarios y una política a largo plazo en materia de residuos sólidos urbanos como la existente (Podríamos llamarla: Cuando el futuro nos alcance, esperamos estar ya todos muertos o ciegos y sin olfato.  Otra forma de llamarla sería “Ya tenemos las leyes que necesitamos en materia ambiental, sólo requerimos cumplirlas cabalmente”.  Es  semejante a la anterior, pero acepta la existencia de los rellenos sanitarios y los acepta como una solución al problema de los RSU). En esta opción, se establece claramente que los RSU deben ir, por ley, a un relleno sanitario que cumple con la NOM-083 (la norma oficial mexicana vigente en materia de RSU y rellenos sanitarios). Pero no es una solución definitiva.

Opción 3
Estrategia de Basura – Cero en la que los rellenos sanitarios juegan un papel importante en una primera etapa y que implica un plan de implementación de dicha estrategia a nivel estatal para una fecha próxima futura, por ejemplo, 2021, el bicentenario de la consumación de la independencia. (Podríamos llamarla estrategia de optimización por aproximaciones sucesivas. Esta opción es la que más me gusta).  Esta estrategia implica que actualmente estamos viviendo una etapa de transición, es decir, lo que hacemos ahora separando los residuos y llevándolos a un relleno sanitario para su disposición final, es algo que no consideramos óptimo, pero es necesario para lograr la solución definitiva que es no generar basura en absoluto.

Opción 4
Cero-Basura hoy. Esta estrategia no acepta compromisos ni componendas, se trata de implementar la mejor solución posible ahora a como de lugar. (Podríamos llamarla la estrategia de los ricos riquísimos en la que los políticos a cargo de las decisiones en la materia están dispuestos a endeudarse  -endeudar al gobierno, es decir, endeudarnos a todos los ciudadanos que pagamos impuestos- para resolver inmediatamente un problema que los mismos u otros políticos han estado posponiendo y que creen que la tecnología de punta de la actualidad se puede comprar y aplicar inmediatamente sin necesidad de entrenar personal propio y nos resolverá el problema para siempre).   Desgraciadamente, para que una estrategia como esta se pueda implementar se necesita cumplir con otras muchas conductas, actitudes, inversiones y desarrollos tecnológicos que aun no tenemos. (Por eso es mejor la 3)

Opción 5

“No al relleno sanitario” (Estrategia tipo candidata a diputado por el Partido Verde, Juanita Guerra) Esta es la postura de los que se oponen al relleno sanitario sin ofrecer una opción. Dicen “Yo no tiro basura, yo separo mis residuos sólidos”. ¿Y a dónde van esos residuos sólidos separados cuando ya no los quieren en casa? Es necesario tener un lugar de disposición final para los RSU una vez que salen del mercado, es decir, una vez que ya no hay compradores que estén interesados en adquirirlos porque aprovecharlos sale más caro que comprar las materias primas nuevas. (Esta no es una opción real; el relleno sanitario es un mal necesario)

Opción 6

Quemar la basura. Esta es una opción interesante si se adopta como parte de una estrategia más amplia y si al “quemar” la basura se hace bien. El problema con la costumbre de quemar la basura es que se hace en condiciones muy lejos de las óptimas.  La costumbre en Cuernavaca, por ejemplo, es echar todo tipo de desperdicios en un montón, sobre el suelo. Esos desperdicios incluyen cortes de jardín, que es donde suelen quemar la basura, varas, restos de comida y todo tipo de desperdicios del hogar incluyendo, a veces, pañales desechables. Desgraciadamente esta es una de las formas más contaminantes de disponer de los residuos. Sí hay estrategias de disposición final de la basura que incluyen la incineración entre las opciones de solución tecnológica. En un futuro escribiré más a respecto.

La Contaminación 1

La contaminación ambiental es un tema recurrente en los periódicos, las noticias, las discusiones políticas y, sin embargo, parece que progresamos poco en las soluciones a largo plazo. Mucho de lo que se hace son paliativos que, la mayoría de las veces, sólo posponen un desastre.
Las formas de la contaminación varían mucho y sus efectos también. Por ello, los especialistas hablan de la contaminación clasificada de varias formas:
– Por la fuente, que puede ser puntual o dispersa, fija o móvil
– Por su naturaleza física que puede ser sólido, líquido o gas
– Por su toxicidad que puede ser inocua, ligeramente tóxica, muy tóxica (para los humanos, se supone, pero vale la pena hacer mención que la toxicidad es un criterio biológico distinto a los otros)
– Por su persistencia en el ambiente que puede ser muy corta, biodegradable, o muy larga (generalmente no-biodegradable)
Otras.

En fin, la contaminación ambiental, se la clasifique de una forma o de otra, sí es un problema que, a su vez, genera otros problemas.

La legislación ambiental, como casi todo en cuestiones de leyes, es compleja y atiende a los modos de pensamiento dominantes. Cuando la salud se vio claramente ligada a los fenómenos de la contaminación, como en los casos del neblumo (smog) londinense a mediados del siglo pasado, se iniciaron esfuerzos para proteger a la población de sus efectos más nocivos. Con el correr de los años y con las evidencias cada vez más claras de la conexión entre la morbilidad de los fumadores y su hábito y los daños para los fumadores pasivos, se hicieron cambios en las leyes que, primero, trataron de disminuir el consumo de tabaco, principalmente en forma de cigarrillos, y después, limitar el consumo, fumar, a lugares abiertos.

Una de las formas de contaminación más difíciles de resolver es la de los Residuos Sólidos Urbanos, o RSU. Esta forma de contaminación tiene un componente de modernidad muy específico. Al mejorar el nivel de vida y el poder adquisitivo de la población, el modelo industrial consumista dominante provoca como resultado inmediato el aumento en la producción de RSU. Los materiales de empaque, los utensilios desechables, las envolturas, las bolsas de polietileno, todo ello resulta en un consumo incrementado que provoca un río de RSU que tienen que ir a alguna parte. Pocas personas pueden darse el lujo de conservar todos los materiales de empaque, todas las botellas, de vidrio y de plástico, todo el plástico, todo el papel y todo el cartón que reciben junto con los bienes y servicios que consumen. El resultado es que se genera “basura”, los RSU, que tienen que salir de casa para ir a otra parte. El aumento en el poder adquisitivo se refleja, además, en un incremento en los utensilios, máquinas, gadgets y juguetes que, por haber pasado de moda, se convierten súbitamente en basura, en RSU. Esto incluye algunas máquinas que, aun siendo útiles, son desechadas, como los teléfonos celulares.  Toda esa basura tiene que ir a alguna parte.

Ese otro lugar suele ser un “Relleno Sanitario”, cuando la ciudad es más o menos moderna y sus gobernantes han sido más o menos honrados y trabajadores. Cuando no, terminan en un tiradero a cielo raso, o a cielo abierto, según se le llame en un lugar u otro. A veces, lo que es peor, terminan en las barrancas y en los ríos.

En la siguiente entrada trataré del problema de los RSU y de sus soluciones.

Contaminación Ambiental

Cuernavaca sufre un problema de manejo de residuos sólidos desde hace muchos años.

Actualmente, el municipio ha encontrado una “solución” temporal al problema: el relleno sanitario de Loma de Mejía. Desgraciadamente, esta es una mala opción, pues no soluciona el problema de manejo de los residuos municipales y en cambio sí crea las condiciones para una catástrofe sanitaria en pocos años. El municipio vecino de Temixco tiene una problemática semejante en el manejo de sus residuos sólidos, de falta de planes e integración a la Eco-economía.

¿Cómo es que un relleno sanitario puede crear una catástrofe sanitaria? Los rellenos sanitarios, la última opción de manejo de residuos sólidos, son fuente segura de contaminación del suelo pues tarde o temprano sufren filtraciones. En el caso de Loma de Mejía, la ubicación es el problema. El predio está ubicado en el nor-poniente de la ciudad de Cuernavaca, en la zona del antiguo ejido de San Antón (o San Antonio), y varios escurrimientos naturales pasan por ahí, siendo estos fuente de abastecimiento de mantos freáticos cuenca abajo, donde están los pozos de agua dulce de los municipios colindantes. Las filtraciones de lixiviados llegarán al agua, el solvente universal, que saldrá por los pozos unos días o meses después para satisfacer las necesidades de los pobladores quienes, sin saberlo, beberán y usarán agua contaminada.

¿Qué podemos hacer? Cuernavaca, igual que todo el estado de Morelos, requiere un programa integral de manejo de residuos sólidos. El reciclaje de materiales, la valorización de los residuos, el aprovechamiento industrial de los más de ellos como materias primas, la separación de residuos desde el hogar, la incineración de materiales ricos en fibras naturales, son algunas de las tácticas que podrán ayudar a resolver el problema, componentes fundamentales de un plan integral de manejo de residuos sólidos, con estrategias de integración a la Eco-economía y la protección de la salud pública.

A nivel personal, doméstico, cada quien puede ayudar separando los residuos de manera que los que sean tóxicos, o potencialmente tóxicos, nunca lleguen al carro de basura. Por ejemplo, las baterías y las pilas de los celulares, las cámaras, las linternas y demás aparatos portátiles contienen metales tóxicos. Estas deben ser separadas para que no se mezclen con la basura orgánica que puede usarse para composta.

Son muchas las cosas que podemos hacer a nivel personal, pero la organización en grupos y empresas permitirá mejores soluciones. En Conprova estamos convencidos de que las empresas y los ciudadanos podemos organizarnos para resolver este y otros problemas ambientales.