La Contaminación 2 – RSU

La basura casera, los Residuos Sólidos Urbanos, o RSU, suelen terminar en un relleno sanitario. Esta es una “solución” a corto plazo. ¿Por qué escribo solución entre comillas? Porque realmente no resuelve el problema de la producción de RSU y, por tanto, de contaminación ambiental, sólo lo pospone. Sin embargo, tiene una virtud, ayuda a manejar los RSU y a iniciar un conjunto de actividades de reciclado y reuso que encaminan a las soluciones a largo plazo.

Relleno Sanitario "LA PERSEVERANCIA" en Cuautla, Morelos.

¿Cuáles son estas otras actividades de reciclado y reuso? Cuando un relleno sanitario funciona bien, una buena inversión es poner un taller de separación de residuos y recuperación de materiales. Este puede estar en el terreno mismo del relleno sanitario o en un terreno aparte. Cuando es así se le llama estación de transferencia, que es un lugar grande donde se reciben los camiones de basura del municipio, estos tiran sus RSU en un lugar especificado a la entrada del taller de separación y entonces suelen ser montados en una banda transportadora donde se hace la clasificación y separación de materiales.

La separación de materiales permite recuperar los materiales con valor. Lo que es rechazado por el taller de separación y recuperación sigue su camino al relleno sanitario en grandes camiones. De esta manera, la cantidad de materiales que ingresan al relleno sanitario disminuye notablemente, entre 30 y 80 por ciento, dependiendo de la calidad y fuente de los RSU. Lo que sí llega al relleno sanitario suelen ser materia orgánica en descomposición y residuos con tan poco valor comercial que no conviene separarlos y transportarlos hasta donde está el comprador, sea potencial o real.

En un inicio los talleres de separación y recuperación suelen darle valor a lo obvio: las latas y restos metálicos, los envases de máxima calidad, el cartón y el papel cartón de buena calidad. Conforme maduran los mercados asociados, se recuperan cada vez más materiales separados.

Ahora, gracias a legislación pertinente y tratos con los fabricantes de PET (poli-etileno-tereftalato) y los distribuidores de agua y refrescos embotellados, el PET se recupera y comercializa con bastante facilidad. Lo mismo se puede hacer con los demás residuos.

Cuando el trabajo del taller de recuperación de materiales se hace de manera intensiva se puede lograr una recuperación superior al 50%. Esto tiene efectos económicos y ecológicos favorables.

Primero, una cantidad significativa de materiales regresa a las fábricas por un costo inferior al de los materiales “vírgenes” o de primera calidad. Esto, además, suele tener otros beneficios ambientales. Los materiales recuperados suelen ser reincorporados a los ciclos productivos con un costo ambiental menor al de los materiales de origen. (Más adelante daré unos ejemplos)

Segundo, se hace un mercado formal para los RSU, lo que ayuda a que otros actores se incorporen a las tecnologías verdes.

La verdadera solución de la basura, de los RSU, una política de BASURA CERO, está en el diseño, producción y comercialización de los productos. Es necesario repensar, rediseñar y educar respecto de la producción y del consumo. Si se producen bienes de consumo de buena calidad y se construyen sólo con materiales bio-degradables y/o materiales de alta calidad fácilmente reciclables, entonces se puede evitar la llegada de estos al relleno sanitario. Si, además, se minimiza el empaque y se usan para ello materiales bio-degradables, estos tampoco provocarán RSU. Si se producen y comercializan en formas eficientes y de acuerdo con la demanda, con inventarios mínimos, se disminuyen también las cantidades que llegan a los camiones de basura.