La Contaminación 1

La contaminación ambiental es un tema recurrente en los periódicos, las noticias, las discusiones políticas y, sin embargo, parece que progresamos poco en las soluciones a largo plazo. Mucho de lo que se hace son paliativos que, la mayoría de las veces, sólo posponen un desastre.
Las formas de la contaminación varían mucho y sus efectos también. Por ello, los especialistas hablan de la contaminación clasificada de varias formas:
– Por la fuente, que puede ser puntual o dispersa, fija o móvil
– Por su naturaleza física que puede ser sólido, líquido o gas
– Por su toxicidad que puede ser inocua, ligeramente tóxica, muy tóxica (para los humanos, se supone, pero vale la pena hacer mención que la toxicidad es un criterio biológico distinto a los otros)
– Por su persistencia en el ambiente que puede ser muy corta, biodegradable, o muy larga (generalmente no-biodegradable)
Otras.

En fin, la contaminación ambiental, se la clasifique de una forma o de otra, sí es un problema que, a su vez, genera otros problemas.

La legislación ambiental, como casi todo en cuestiones de leyes, es compleja y atiende a los modos de pensamiento dominantes. Cuando la salud se vio claramente ligada a los fenómenos de la contaminación, como en los casos del neblumo (smog) londinense a mediados del siglo pasado, se iniciaron esfuerzos para proteger a la población de sus efectos más nocivos. Con el correr de los años y con las evidencias cada vez más claras de la conexión entre la morbilidad de los fumadores y su hábito y los daños para los fumadores pasivos, se hicieron cambios en las leyes que, primero, trataron de disminuir el consumo de tabaco, principalmente en forma de cigarrillos, y después, limitar el consumo, fumar, a lugares abiertos.

Una de las formas de contaminación más difíciles de resolver es la de los Residuos Sólidos Urbanos, o RSU. Esta forma de contaminación tiene un componente de modernidad muy específico. Al mejorar el nivel de vida y el poder adquisitivo de la población, el modelo industrial consumista dominante provoca como resultado inmediato el aumento en la producción de RSU. Los materiales de empaque, los utensilios desechables, las envolturas, las bolsas de polietileno, todo ello resulta en un consumo incrementado que provoca un río de RSU que tienen que ir a alguna parte. Pocas personas pueden darse el lujo de conservar todos los materiales de empaque, todas las botellas, de vidrio y de plástico, todo el plástico, todo el papel y todo el cartón que reciben junto con los bienes y servicios que consumen. El resultado es que se genera “basura”, los RSU, que tienen que salir de casa para ir a otra parte. El aumento en el poder adquisitivo se refleja, además, en un incremento en los utensilios, máquinas, gadgets y juguetes que, por haber pasado de moda, se convierten súbitamente en basura, en RSU. Esto incluye algunas máquinas que, aun siendo útiles, son desechadas, como los teléfonos celulares.  Toda esa basura tiene que ir a alguna parte.

Ese otro lugar suele ser un “Relleno Sanitario”, cuando la ciudad es más o menos moderna y sus gobernantes han sido más o menos honrados y trabajadores. Cuando no, terminan en un tiradero a cielo raso, o a cielo abierto, según se le llame en un lugar u otro. A veces, lo que es peor, terminan en las barrancas y en los ríos.

En la siguiente entrada trataré del problema de los RSU y de sus soluciones.