Contaminación Ambiental

Cuernavaca sufre un problema de manejo de residuos sólidos desde hace muchos años.

Actualmente, el municipio ha encontrado una “solución” temporal al problema: el relleno sanitario de Loma de Mejía. Desgraciadamente, esta es una mala opción, pues no soluciona el problema de manejo de los residuos municipales y en cambio sí crea las condiciones para una catástrofe sanitaria en pocos años. El municipio vecino de Temixco tiene una problemática semejante en el manejo de sus residuos sólidos, de falta de planes e integración a la Eco-economía.

¿Cómo es que un relleno sanitario puede crear una catástrofe sanitaria? Los rellenos sanitarios, la última opción de manejo de residuos sólidos, son fuente segura de contaminación del suelo pues tarde o temprano sufren filtraciones. En el caso de Loma de Mejía, la ubicación es el problema. El predio está ubicado en el nor-poniente de la ciudad de Cuernavaca, en la zona del antiguo ejido de San Antón (o San Antonio), y varios escurrimientos naturales pasan por ahí, siendo estos fuente de abastecimiento de mantos freáticos cuenca abajo, donde están los pozos de agua dulce de los municipios colindantes. Las filtraciones de lixiviados llegarán al agua, el solvente universal, que saldrá por los pozos unos días o meses después para satisfacer las necesidades de los pobladores quienes, sin saberlo, beberán y usarán agua contaminada.

¿Qué podemos hacer? Cuernavaca, igual que todo el estado de Morelos, requiere un programa integral de manejo de residuos sólidos. El reciclaje de materiales, la valorización de los residuos, el aprovechamiento industrial de los más de ellos como materias primas, la separación de residuos desde el hogar, la incineración de materiales ricos en fibras naturales, son algunas de las tácticas que podrán ayudar a resolver el problema, componentes fundamentales de un plan integral de manejo de residuos sólidos, con estrategias de integración a la Eco-economía y la protección de la salud pública.

A nivel personal, doméstico, cada quien puede ayudar separando los residuos de manera que los que sean tóxicos, o potencialmente tóxicos, nunca lleguen al carro de basura. Por ejemplo, las baterías y las pilas de los celulares, las cámaras, las linternas y demás aparatos portátiles contienen metales tóxicos. Estas deben ser separadas para que no se mezclen con la basura orgánica que puede usarse para composta.

Son muchas las cosas que podemos hacer a nivel personal, pero la organización en grupos y empresas permitirá mejores soluciones. En Conprova estamos convencidos de que las empresas y los ciudadanos podemos organizarnos para resolver este y otros problemas ambientales.